Un corto para toda la vida

La gente recordará cómo después de tomarse el primer o el último café del día miraba con ilusión dentro del sobre para ver si el color dorado deslumbraba su cara y aclaraba su vida. Un sueldo para toda la vida lo llamó la compañía suiza. Con los sobres dorados, como los billetes dorados de Willy Wonka en Charlie y la fábrica de chocolate, Nestle también repartió ilusión cuando en 2004 vio la luz el proyecto “50 minutos”, destinado a apoyar al cine español más joven.

PAULA DEL PUERTO

el soñador

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